Todos tenemos días en los que nos sentimos capaces de comernos el mundo, y otros en los que levantarse de la cama ya es un logro. HØRM nace de aceptar que esa es la realidad de mucha gente.
Podríamos pasar años midiendo sueño, alimentación, entrenamiento y mil variables más… y aún así no veríamos la foto completa. Porque el cuerpo no está gobernado solo por los hábitos (aunque son importantes); detrás hay unas moléculas diminutas llamadas hormonas que lo controlan todo: fuerza, energía, recuperación, motivación, riesgo de lesión…
El problema es que los programas de entrenamiento no las tienen en cuenta. Asumen que hoy eres el mismo cuerpo que ayer y que lo que funcionó la semana pasada funcionará hoy. Pero las hormonas fluctúan cada día, cada hora. Y con ellas, tu cuerpo también cambia. Cambia cómo responde, cómo se adapta y cómo se rompe si empujas cuando no toca.
Si las hormonas regulan el cuerpo, el entrenamiento tiene que hablar su mismo idioma, no ignorarlas.
Por eso desde My hormone lab hemos desarrollado HØRM: una plataforma con algoritmo propio que traduce las variaciones hormonales en recomendaciones individualizadas de entrenamiento. El resultado es un entrenamiento hiperpersonalizado que mejora el rendimiento, previene lesiones y reduce la frustración. Además, estamos trabajando en el desarrollo de un dispositivo de monitorización hormonal en tiempo real, llevando la personalización un paso más allá.
Porque muchas veces el problema no es falta de constancia o de voluntad, sino de datos y el desconocimiento de cómo interpretarlos.


