Cuando empecé a hacer voluntariado en rutas de calle con personas sin hogar en 2019, me di cuenta de dos cosas: que la mayoría tenía smartphone, y que las Apps existentes no les ayudaban en su situación. La información estaba dispersa, desactualizada, y las entidades no tenían forma de coordinarse ni compartir recursos de forma eficiente.
Por eso creé LLUM SOCIAL en 2022: una herramienta que centraliza en un mapa interactivo todos los servicios para personas en situación de sinhogarismo y otros colectivos en situación de vulnerabilidad (albergues, asociaciones, puntos de carga, baños públicos, recursos especializados), y que va mucho más allá. También estamos creando una red de comercios colaboradores donde cualquiera puede prepagar servicios—desayunos, cortes de pelo, productos de higiene—para que las personas en situación de extrema vulnerabilidad los canjeen directamente en esos comercios, como cualquier otro cliente, sin estigma.
Los resultados con Cruz Roja lo demuestran: todas las personas usuarias del primer lanzamiento utilizaron la App de forma autónoma para localizar recursos y acceder a desayunos, comidas y cortes de pelo prepagados. Y generamos algo que no se puede medir solo en números: interacciones reales entre personas usuarias y comunidad, como el usuario que conversó con otra clienta en la peluquería más de media hora, mostrando que la conexión real es posible cuando creamos los espacios para ello fuera del sistema asistencial.
Y LLUM SOCIAL no es solo una App. Es una plataforma que conecta entidades sociales, administraciones y personas en situación de vulnerabilidad, democratizando el acceso a información sobre recursos sociales. Un puente entre quienes pueden ayudar y quienes necesitan ayuda.
Soy Laëtitia Mariana Launet Gallas, fundadora de LLUM SOCIAL. Llevo más de ocho años aplicando tecnología a sectores de impacto, tanto social como médico y medioambiental. Pero LLUM SOCIAL es diferente, porque nace del contacto directo, de mirar a los ojos. Conozco sus nombres, sus historias, y por eso trabajo para que nadie se quede atrás.


