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Palmira Cardo Ferrando

Categoría: Cultura

A los 8 años mi madre me llevó al Teatro Olympia a ver a Mayumana. Al terminar la función, recuerdo que le dije que algún día sería yo la que estuviese encima del escenario con ellos.
13 años más tarde, un 31 de diciembre, celebrábamos Nochevieja con una función especial en ese mismo teatro, viendo a mi madre sentada en el patio de butacas disfrutando de un show de Mayumana conmigo en escena.

Este fue el inicio de mi carrera en los escenarios.
Pero no todo fue así de bonito. De hecho, en la vida de los artistas, no todo suele ser bonito (aunque desde el patio de butacas lo parezca). La realidad artística es otra a la que percibimos como público. Los artistas trabajamos por proyectos, y una vez termina el proyecto, como me pasó a mi con Mayumana a los 2 años de girar por toda España, nos vamos directamente al paro, volviendo a la inestabilidad que nos ofrece la vida del rock&roll.

Tras ver que era realmente difícil vivir de lo que me apasionaba siguiendo las reglas establecidas por las grandes productoras, decidí darle un giro de 180° y crear mi propia compañía de artes escénicas e innovación social: KUBBO.
En KUBBO he conseguido poder desarrollar toda mi faceta artística a través de proyectos con impacto social. Hemos juntado a grandes organizaciones como Ashoka o Empieza Por Educar con artistas de primer nivel procedentes de compañías como el Circo del Sol o Mayumana.
Gracias a estas alianzas estamos consiguiendo generar trabajo sostenible en el sector artístico compaginando grandes espectáculo con talleres, formaciones y eventos transdisciplinares.
En solo un año de andadura he tenido la posibilidad de dirigir musicalmente las galas de inauguración y clausura de Seminci 2019, dirigir el espectáculo educativo co-producido por Ashoka «KAERU» y el programa de educación ambiental y artes «ARTS FOR FUTURE» en Valencia, entre otras.

Para mi, crear y dirigir KUBBO ha supuesto una transformación personal, profesional y social completa demostrando que los artistas pueden cambiar el mundo más allá del escenario.